domingo, 26 de enero de 2020

Víctor, El Conde Lucanor

La disculpa.

El Conde Lucanor tiene un problema y es que su hermano, Luis, no quiere hablarle porque el conde perdió su bicicleta. El Conde Lucanor le pregunta a su consejero Patronio:
Patronio, mi hermano, Luis, parece estar enfadado conmigo y no me habla. Ayer cogí su bicicleta prestada y la perdí. ¿Cómo puedo hacer para arreglar este problema? 

Patronio le cuenta una historia con una moraleja:

En una familia, no muy numerosa, habían dos perritos llamados Roko y Zula. Estos nunca se peleaban. Una vez, Roko, cogío el juguete favorito de Zula. Esta se enfadó tanto que al final no se trataban igual. Roko, arrepentido de su error, le pidió perdón a Zula y lo perdonó. Al final, los perritos se volvieron a hablar y volvieron a ser como antes.

Patronio le contó, que si cometes un error y molestas a alguien por ello, siempre tienes que disculparte. El conde aplicó la enseñanza y el y su hermano se acabaron reconciliando.

Si alguien nunca te va a hablar
quiere que te vayas a disculpar

Candela, El Conde Lucanor


Las promesas


El Conde Lucanor tiene un problema y va a pedirle consejo a Patronio. El Conde le dice que tiene unos ocupas en su casa y siempre le prometen que se van a ir al dia siguiente, pero nunca se van y no sabe que hacer.

Patronio le cuenta una historia. Había un zorro que un día fué a casa de las gallinas porque no tenía donde dormir, las gallinas aceptaron sin problema. El zorro prometió que a los dos días se iría, pero ya era el tercero y el seguía allí. Llegó un día que el zorro se comió a las gallinas y se quedó con su casa.

Patronio le dice que nunca se fíe de las promesas que la gente dice. El conde siguió su consejo y todo le fué bien.

No te fies de las promesas,
si no tu serás su presa. 

viernes, 24 de enero de 2020

Brayan, EL CONDE LUCANOR


CONDE LUCANOR

LO QUE LE PASÓ A LOS KOALAS



El conde Lucanor va junto a Patronio, su consejero, para que le aconseje acerca de su problema.

Patronio un marroquí me invito a cenar a su casa, pero no creo que sea con buenas intenciones. Creo que no debería ir -le dijo el conde Lucanor.


David L. El conde Lucanor.

Lucanor acudió a Patronio tras recibir una oferta irrechazable. Sería concedido cualquier deseo que él tuviera por un hombre que se encontró casualmente. Lucanor pensó que debería aceptar, ya que en el caso de que este hombre sea un simple mentiroso, Lucanor se quedaría igual, y en el caso de que no lo sea, podría tener cualquier cosa que quiera. Sin embargo, acudió a Patronio, sabiendo lo sabio que es.

Patronio le respondió con una historia sobre un hombre que un día se encontró a un joven que le ofreció 20 lingotes de oro sin ningún coste ya que vió que tenía hambre y vestía trapos viejos, con la condición  de no decir de donde los recibió. Él se llevó los lingotes e intentó venderlos, pero los comerciantes, conociendo la pobre situación económica del hombre, sospecharon de él. Él no podía decir de donde los sacó, y fue detenido por las autoridades por robo.

Lucanor aprendió que por muy perfecto que parezca algo, pueda haber algo de maldad escondida y decidió seguir con su vida sin ser concedido ningún deseo.

Yolanda González, El Conde Lucanor


EL CONDE LUCANOR
Un día el Conde Lucanor tenía un problema no sabia a quien escoger por eso le pidió consejo a Patronio contándole que quería comprar una gallina pero no sabía a quien comprársela, al más rico del mercado porque estarían bien alimentadas y aparentaban un buen físico, o comprársela al más pobre para ayudarlo sin saber si estaban bien alimentadas o no.
Entonces Patronio le empezó a contar la historia de dos pueblos pobres en el que solo quedaba un buey y para no morir de hambre los habitantes decidieron matarlo y repartidlo pero como no sabían a quien darle las mejores partes del buey decidieron ir a junto un juez que siendo justo haría el reparto mejor que ellos, pero el juez decidió meter los trozos buenos de carne debajo de las grasas,tendones,... con aspecto malo y las carnes malas cubiertas con un brillo apetecible. Cuando acabo llamo a los representantes de cada pueblo para ir a junto del, Manuel de Angola que era un orgulloso decidió elegir el montón de carne con buen aspecto en cambio Jesús de Zambia tubo que quedarse con el montón, la sorpresa para el fue que cuando sacaron la capa de arriba se había llevado la mejor parte.
El Conde Lucanor saco como conclusión que debería comprarle la gallina al mercader pobre porque le compraría una gallina de calidad con mal aspecto y no una gallina mala con buen aspecto.
No te fíes aveces te engañan 
tus propios ojos

Uxía Blanco. El Conde Lucanor

 Los verdaderos amigos


El Conde Lucanor se estaba presumiendo delante de su consejero , Patronio , de que tenía muchos amigos, pero Patronio no parecia muy contento con lo que el Lucanor estaba diciendo entonces le pregunto que le pasaba , el respondio con la siguiente historia:
   

  Había una vez un chico muy popular , el cual tenia muchisimos amigos y amigas , siempre se estaban divirtiendo con cualquier tipo de cosa, tiempo despues , el chico que tenia muchos amigos callo enfermo , y muchos de los amigos y amigas que tenía no le preguntararon ni siquiera si estaba mejor , en cambio dos de esos tantos amigos que tenia lo ayudaron en todo lo que pudieron hasta que se recupero, una vez ya recuperado, se dio cuenta de que los amigos se cuentan con los dedos de una mano, y muchos de ellos estan solo para lo bueno y en lo malo se van.


Lucanor al oir la historia que le acababa de contar Patronio se dio de cuenta que tenía razón , que ya le pasara varias veces que algunos de sus amigos solo vienen a junto cuanto les interesa, por lo que desde ese momento aprecio más a sus amigos que siemre estaban , tanto para lo bueno como para lo malo.
  

                                                aprecia a la gente que siemre esta
     y no a la que te quiere por necesidad

Rubén A. EL CONDE LUCANOR

El conde lucanor se fue de vacaciones a buurgos.Al día siguiente se despertó en una granja ,que había muchos caballos. El conde fue a ver a los caballos.Vio un caballo que le gusto mucho al verlo, pero se dio cuenta que estaba enfermo.
Derrepente vio un cerdo rosa que le llamo Pepi. El conde necesitava ir a la ciudad a si que se subió a la espalda de Pepi. El conde llega a buurgos y vendio el cerdo para comprarse un lamborjinny.